El fantasma de Canterville

Cuando el estadounidense míster Hiran B. Otis decidió comprar el castillo de Canterville, le advirtieron que era una tontería porque todos sabían que estaba embrujado, su propio dueño lo admitió ” Me creo en el deber de decirle que el fantasma ha sido visto por varios miembros de mi familia”.

ISBN: 978-987-178-922-1
Textos de: Oscar Wilde , Oscar Wilde .
Ilustraciones de: Alberto Pez .
64 páginas
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Cuando el estadounidense míster Hiran B. Otis decidió comprar el castillo de Canterville, le advirtieron que era una tontería porque todos sabían que estaba embrujado. Su propio dueño, lord Canterville, lo admitió:  “Me creo en el deber de decirle que el fantasma ha sido visto por varios miembros de mi familia”.  Pero haciendo gala de su espíritu moderno y racional, Otis y su familia prosiguen con su plan. Nada parece desanimar a la familia Otis que llega al castillo una tarde deliciosa. Sin embargo, no bien el coche descapotable que transportaba a los Otis toma la avenida que desemboca en la mansión, el cielo se cubre de nubes. ¿Será una premonición o una simple casualidad?
¿Aceptará el fantasma a los nuevos dueños del castillo? ¿Lograrán los Otis comprender que se trata del fantasma de Sir Simon de Canterville, el mismo que asesinó a su esposa Lady Eleonore?Incluye cronología de sucesos contemporáneos y actividades.

 

Oscar Wilde nació en 1854 en Irlanda. Su estilo esteticista se propagó entre ciertos segmentos de la sociedad hasta un punto tal que las actitudes lánguidas, las vestimentas exageradas y el esteticismo en general se convirtieron en una pose reconocida. Ejerció el periodismo y realizó actividades literarias. Reconocido por su ingenio mordaz, su vestimenta extravagante y su brillante conversación, Wilde se convirtió en una de las mayores personalidades de su tiempo. Es recordado por su novela El retrato de Dorian Gray, sus relatos El fantasma de Canterville y El príncipe feliz y la obra de teatro La importancia de llamarse Ernesto, obras todavía muy leídas y disfrutadas por su estilo agudo y sutil. Oscar Wilde murió en París en 1900.